Camellia sinensis (Té Verde): Perfil Botánico Completo

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La Camellia sinensis es el arbusto perenne de hoja ancha del que proceden todos los tés verdaderos del mundo. El verde, el blanco, el amarillo, el oolong, el negro y el puerh no son plantas distintas: son productos de una sola especie, separados por el momento en que se recoge la hoja y por el grado de oxidación al que se somete después. La especie pertenece a las Theaceae, una familia leñosa del orden Ericales que reúne unos nueve géneros repartidos por las regiones tropicales y subtropicales de Asia y América.

Su área nativa abarca el Himalaya oriental, el sur de China y el norte de Indochina, una franja de bosque subtropical húmedo donde crece como árbol de sotobosque. Siglos de cultivo convirtieron ese arbusto forestal en el cultivo perenne más plantado del planeta después de las gramíneas alimentarias, con plantaciones comerciales en más de sesenta países y una variación morfológica interna tan marcada que la taxonomía moderna reconoce cinco variedades botánicas bajo el mismo nombre.

El texto que sigue trata de la planta y no de la bebida. Reúne la clasificación formal y la sinonimia verificadas en el IPNI y en Plants of the World Online, los caracteres de identificación en campo, la ecología y la distribución nativa, las prácticas agronómicas de cultivo, el calendario fenológico, las especies del género que se confunden con ella en jardinería, la composición química descrita en la literatura, la historia botánica y la situación de conservación.

Para los usos tradicionales, propiedades y formas de preparación de esta planta, consulte el artículo Té Verde (Camellia sinensis): Propiedades y Beneficios.
El té verde no procede de una planta distinta: es uno de los productos de esta misma especie, separado de los demás por el momento de la recolección y por el grado de oxidación de la hoja.

Taxonomía

El nombre aceptado es Camellia sinensis (L.) Kuntze, confirmado en el International Plant Names Index bajo el registro 828548-1 y reconocido como aceptado por Plants of the World Online. Otto Kuntze publicó la combinación actual en la Revisio Generum Plantarum, en 1887, trasladando a Camellia el basiónimo que Linneo había descrito en 1753 como Thea sinensis. La clasificación siguiente responde a la circunscripción adoptada por Kew:

  • Reino: Plantae
  • División: Streptophyta (angiospermas; Magnoliophyta en la nomenclatura tradicional)
  • Clase: Equisetopsida (Magnoliopsida en clasificaciones más antiguas)
  • Subclase: Magnoliidae
  • Orden: Ericales
  • Familia: Theaceae Mirb.
  • Género: Camellia L.
  • Especie: Camellia sinensis (L.) Kuntze (1887)

Sinónimos

Al contrario de lo que sugiere la literatura antigua, la sinonimia aceptada hoy es breve. Plants of the World Online reconoce solo dos nombres:

  • Camellia thea Link (1822), nombre ilegítimo y superfluo
  • Thea sinensis L. (1753), el basiónimo

Conviene registrar una corrección que circula mal en fuentes secundarias. Nombres como Thea bohea L. y Thea viridis L., muy citados en textos del siglo XIX como si designaran respectivamente la planta del té negro y la del té verde, no sostienen esa separación. La diferencia entre ambos productos nunca fue botánica, sino de procesado tras la cosecha, y la taxonomía acabó zanjando el asunto reuniéndolo todo bajo un único nombre específico.

Variedades Aceptadas

Plants of the World Online reconoce cinco variedades infraespecíficas, dos de las cuales concentran prácticamente toda la producción mundial:

  • Camellia sinensis var. assamica (Royle ex Hook.) Steenis: porte arbóreo, hojas grandes y membranáceas, adaptada al clima tropical húmedo. Predomina en Assam, Sri Lanka, Kenia y el sudeste asiático.
  • Camellia sinensis var. dehungensis (Hung T.Chang, H.S.Wang & B.H.Chen) T.L.Ming: variedad de Yunnan, de distribución restringida.
  • Camellia sinensis var. madoensis T.V.Nguyen, V.D.Luong & N.Trieu Le: descrita para Vietnam y conocida de pocas poblaciones.
  • Camellia sinensis var. pubilimba Hung T.Chang: reconocible por la pubescencia densa del envés de la hoja, sobre todo a lo largo del nervio central. Se encuentra en el sur de China.
  • Camellia sinensis var. sinensis: la variedad típica, arbustiva, de hojas pequeñas y coriáceas y buena tolerancia al frío. Domina las plantaciones de China oriental, Japón, Corea y Taiwán.

La antigua var. cambodiensis, frecuente en la bibliografía agronómica, no figura entre los táxones aceptados y corresponde a material que hoy se sitúa dentro de la circunscripción de la var. assamica.

Etimología

Linneo creó el nombre genérico en honor a Georg Joseph Kamel, jesuita moravo que vivió entre 1661 y 1706 y se dedicó al estudio de la flora de Filipinas, con el apellido latinizado como Camellus. El epíteto sinensis procede del latín tardío y significa «de China», en referencia al territorio del que llegaron a Europa los primeros ejemplares conocidos por la ciencia occidental, aunque el área nativa de la especie se extiende bastante más allá de las fronteras chinas. El nombre común de la bebida viajó por otro camino: las lenguas que recibieron el producto por vía terrestre adoptaron variantes de «cha», según la lectura cantonesa y mandarina del carácter 茶, mientras que las abastecidas por mar a través del puerto de Amoy, en el sur de Fujian, adoptaron variantes de «te».

Descripción Morfológica

El porte varía de forma acusada según la variedad y el manejo. Sin poda, la var. assamica forma un árbol de tronco único que alcanza quince metros en el bosque, mientras que la var. sinensis permanece como arbusto ramificado desde la base, entre metro y medio y cinco metros. En plantación comercial ambos extremos desaparecen: la poda repetida mantiene la planta entre uno y uno y medio metros e induce una superficie horizontal densa de brotes, la llamada mesa de recolección, que es la estructura realmente aprovechada. La corteza es lisa, de tono pardo grisáceo, y la copa tiende a un contorno redondeado y compacto.

Hojas

Hojas de té verde recién recolectadas de Camellia sinensis en un cesto de bambú, de lámina elíptico-lanceolada y margen finamente aserrado.

Hojas recién recolectadas de Camellia sinensis en un cesto de bambú. La lámina elíptico-lanceolada, el margen finamente aserrado y los nervios secundarios que se curvan antes de llegar al borde constituyen el conjunto de caracteres con que se reconoce la especie en campo.

Las hojas son alternas, simples, perennes y de textura coriácea, con lámina oblongo-lanceolada a elíptica. La longitud es el carácter que mejor separa las dos variedades principales y va de cuatro a ocho centímetros en la var. sinensis y de diez a veinticinco centímetros en la var. assamica, con anchuras de dos a ocho centímetros. El haz es verde oscuro y brillante, el envés más claro y mate. El margen presenta un serrado fino y regular, y la nerviación es pinnada, con siete a nueve pares de nervios secundarios que resaltan en relieve por el envés y se curvan antes de llegar al margen. El pecíolo es corto, de cinco a diez milímetros. Las yemas apicales aún cerradas van cubiertas de tricomas blancos plateados, carácter que dio origen a denominaciones comerciales del tipo Silver Tip.

Flores

Las flores son hermafroditas y nacen aisladas o en grupos de dos a cuatro en las axilas foliares, sobre pedicelos cortos y recurvados. Miden de dos a cuatro centímetros de diámetro y reúnen de cinco a ocho pétalos, por lo general siete, blancos a crema, levemente perfumados y de textura delicada. El cáliz tiene cinco o seis sépalos verdosos y persistentes. El androceo es numeroso, con doscientos a trescientos estambres de filamentos amarillos soldados en la base y anteras anaranjadas, que forman el disco vistoso característico del género. El estilo termina en un estigma trífido. La polinización es entomófila y depende sobre todo de abejas y pequeños coleópteros. La especie es en gran medida autoincompatible, rasgo que explica la elevada variabilidad de las plantas obtenidas por semilla y la preferencia del cultivo moderno por la propagación vegetativa.

Frutos y Semillas

El fruto es una cápsula leñosa y lisa, de color pardo en la madurez, de dos a tres centímetros de diámetro y forma trilobulada o tetralobulada según el número de lóculos fértiles. La dehiscencia es loculicida. Cada cápsula alberga de una a cuatro semillas globosas de uno a uno y medio centímetros de diámetro, con testa parda y endospermo rico en lípidos, que suponen del quince al veintidós por ciento del peso seco. La maduración es lenta y consume de nueve a doce meses desde la antesis, de modo que flores y frutos del ciclo anterior conviven en la misma rama buena parte del año.

Raíz y Tallo

La plántula desarrolla una raíz pivotante bien definida que, en la planta adulta, cede paso a un sistema mixto con raíces laterales abundantes y profundidad útil de uno a tres metros según el suelo. Esa profundidad es el principal determinante de la tolerancia a sequías cortas. El sistema radicular es sensible al encharcamiento prolongado y responde mal a suelos compactados o con capa freática alta, lo que explica la preferencia agronómica por laderas bien drenadas. El tallo es leñoso, de ramificación simpodial abundante, y forma nudos próximos que sostienen la densidad de brotes aprovechada en la recolección.

Distribución y Hábitat

Según Plants of the World Online, el área nativa se extiende desde el Himalaya oriental hasta el sur de China y el norte de Indochina, incluida Hainan. Las unidades de registro reconocidas son, por orden alfabético: Assam, China Centro-Sur, China Sudeste, Hainan, Himalaya Oriental, Laos, Myanmar, Tailandia y Vietnam.

El bioma de ocurrencia es el subtropical húmedo. En condiciones naturales la planta ocupa el sotobosque de bosques perennifolios de ladera, sobre suelos ácidos, profundos y ricos en materia orgánica, a altitudes que van de unos pocos cientos de metros a más de dos mil. La exigencia de acidez es estricta y el intervalo de pH entre cuatro y medio y seis define buena parte de la geografía productiva mundial. La especie tolera el sombreado parcial, condición que reproduce el ambiente forestal de origen y que la agronomía japonesa convirtió en técnica deliberada de cultivo.

Fuera del área nativa, el cultivo se extendió por toda la franja tropical y subtropical. Los polos productivos mayores están en China, la India, Kenia, Sri Lanka, Turquía, Vietnam e Indonesia, con plantaciones menores en Japón, Taiwán, Georgia, Irán, Ruanda, Malaui, Argentina y Brasil. El cultivo brasileño se concentra en el Valle del Ribeira, en São Paulo, iniciado en los años treinta por inmigrantes japoneses en Iguape, Pariquera-Açu y Registro, con núcleos menores en el norte de Paraná.

Cultivo

Plantación comercial de Camellia sinensis en ladera tropical de altura. La poda de mantenimiento conserva la altura de recolección e induce la superficie continua de brotes llamada mesa de recolección, sobre suelos ácidos y bien drenados.

Plantación comercial de Camellia sinensis en ladera tropical de altura. La poda de mantenimiento conserva la altura de recolección e induce la superficie continua de brotes llamada mesa de recolección, sobre suelos ácidos y bien drenados.

La propagación comercial se hace casi por completo mediante esquejes semileñosos, de cinco a ocho centímetros y con una o dos hojas, tratados con auxina y enraizados en sustrato húmedo a lo largo de sesenta a noventa días. La elección se justifica por la autoincompatibilidad de la especie, que vuelve la descendencia por semilla demasiado heterogénea para una plantación uniforme. La siembra pervive en programas de mejora y en pequeñas explotaciones familiares, con germinación lenta que consume de sesenta a ciento veinte días, y el cultivo de tejidos se viene desarrollando para la multiplicación rápida de cultivares seleccionados.

Las exigencias edafoclimáticas son estrechas. La franja térmica adecuada se sitúa entre quince y veintiocho grados Celsius a lo largo del año, con la var. sinensis soportando mínimas cercanas a cero y la var. assamica exigiendo al menos doce grados. Las heladas severas son letales. La precipitación anual necesaria va de mil quinientos a tres mil milímetros bien repartidos, con humedad relativa entre el setenta y el noventa por ciento, y los vientos fuertes constantes causan una abrasión foliar suficiente para justificar cortavientos en las plantaciones comerciales.

El marco de plantación habitual combina uno y dos décimos a uno y medio metros entre hileras con sesenta a ochenta centímetros entre plantas, lo que da densidades de diez mil a catorce mil plantas por hectárea. El nitrógeno es el nutriente más demandado en cultivo intensivo, seguido de potasio, fósforo y cinc. La conducción se apoya en tres podas de funciones distintas: la de formación, en los tres primeros años, fuerza el crecimiento lateral y monta la mesa de recolección; la de mantenimiento, anual o bienal, conserva la altura de recogida y estimula la brotación; y la de rejuvenecimiento, aplicada cada ocho a doce años, rebaja la planta a treinta o cincuenta centímetros para reconstruir la copa.

La recolección aprovecha solo el extremo en crecimiento de cada rama y sigue patrones consagrados que van del brote aislado al conjunto de brote más dos hojas. Las plantaciones de alto valor se recogen a mano; la mecanización atiende a la producción a gran escala. La planta entra en producción comercial hacia el tercer año, alcanza el máximo entre los diez y los treinta años y permanece productiva de cinco a diez décadas con un manejo adecuado.

Fenología

El ciclo anual combina un periodo largo de crecimiento vegetativo con una floración concentrada al final de la estación. La brotación ocurre en oleadas sucesivas, conocidas en la literatura agronómica como flushes, separadas por intervalos de siete a catorce días durante la estación de crecimiento. En clima tropical el proceso es prácticamente continuo todo el año; en clima templado o subtropical se concentra en cuatro a seis oleadas entre la primavera y el otoño, con una latencia invernal marcada.

La floración se produce en otoño y a comienzos del invierno, lo que corresponde a los meses de septiembre a enero en el hemisferio norte y de marzo a julio en el hemisferio sur. Cada flor permanece receptiva unos pocos días. La fructificación es lenta y la cápsula madura de nueve a doce meses después, de manera que la caída de los frutos maduros coincide aproximadamente con la floración siguiente. En plantaciones conducidas con poda frecuente la floración se reduce mucho, porque la eliminación continua de los extremos desvía el crecimiento hacia brotes vegetativos y limita la formación de yemas florales.

Especies Relacionadas y Confusiones

El género Camellia reúne unas doscientas cincuenta especies aceptadas, concentradas en el este y el sudeste asiáticos. En jardines y viveros la confusión es frecuente, sobre todo fuera de la época de floración:

  • Camellia japonica L.: la camelia ornamental clásica, con decenas de miles de cultivares registrados. Se distingue por las hojas anchas, gruesas y de brillo intenso y por las flores grandes, de cinco a trece centímetros, en rojo, rosa o blanco, abiertas a finales del invierno y en primavera. Ninguna aplicación en la producción de té.
  • Camellia nitidissima Chi: especie china notable por sus flores amarillo doradas, caso rarísimo en el género. El hábitat restringido y la fuerte presión de recolección la situaron bajo protección legal en China.
  • Camellia oleifera Abel: la camelia oleaginosa, cultivada a gran escala en el sur de China por sus semillas, de las que se extrae aceite alimentario y cosmético. Se parece a C. sinensis en porte y hoja, pero tiene flores mayores y cápsulas bastante más voluminosas.
  • Camellia reticulata Lindl.: especie de Yunnan con las flores más grandes del género, que llegan a quince centímetros de diámetro, y hojas de nerviación reticulada evidente. Exclusivamente ornamental.
  • Camellia sasanqua Thunb.: ornamental japonesa de floración otoñal, con hojas menores y más finas y flores medianas, de cinco a siete centímetros, blancas a rosadas. Sus semillas también dan aceite.
  • Camellia taliensis (W.W.Sm.) Melch.: el pariente silvestre más próximo, nativo de Yunnan y del norte de Myanmar. Se separa por caracteres florales finos, y su proximidad genética la vuelve pieza central en los estudios sobre el origen del té cultivado.

Los criterios prácticos frente a las dos ornamentales más comunes son consistentes. La flor de C. sinensis es pequeña, blanca y de estambres amarillos prominentes, frente a la flor grande y a menudo doble de C. japonica. La hoja es más estrecha y el serrado más fino que en ambas. Y el calendario ayuda: C. sasanqua florece en otoño, C. sinensis del otoño al principio del invierno y C. japonica desde finales del invierno hasta la primavera.

Fitoquímica del Té Verde

La hoja de Camellia sinensis figura entre los materiales vegetales mejor caracterizados químicamente, y la descripción que sigue es estrictamente composicional. Los grupos documentados en la literatura son, por orden alfabético:

  • Aminoácidos libres: la L-teanina, o gamma-glutamiletilamida, es el aminoácido no proteico dominante y aporta buena parte del nitrógeno soluble de la hoja joven. Su concentración baja con luz intensa y sube con el sombreado, relación que la agronomía japonesa aprovecha en las plantaciones cubiertas.
  • Carotenoides y derivados volátiles: luteína, beta-caroteno y neoxantina, cuya degradación oxidativa genera compuestos volátiles de las clases de las iononas y los terpenoides que componen el perfil aromático de la hoja procesada.
  • Flavonoles y ácidos fenólicos: glucósidos de canferol, miricetina y quercetina, junto con los ácidos gálico, clorogénico y cumaroilquínico.
  • Metilxantinas: la cafeína es la principal y aparece en proporciones del dos al cuatro por ciento del peso seco de la hoja joven, acompañada de teobromina y teofilina en cantidades bastante menores. Son alcaloides purínicos que la literatura ecológica asocia a la defensa frente a la herbivoría.
  • Polifenoles del tipo flavan-3-ol: el grupo más abundante, que supone entre el veinte y el treinta por ciento del peso seco de la hoja joven. Reúne el galato de epigalocatequina, la epigalocatequina, el galato de epicatequina y la epicatequina, además de las catequinas no epiméricas correspondientes.
  • Saponinas triterpénicas: las teasaponinas, concentradas sobre todo en las semillas y en la corteza de la raíz.

Desde el punto de vista sensorial, esa composición explica el comportamiento del material. Los flavan-3-oles responden por la astringencia y el amargor, la teanina por la sensación descrita como umami, y las metilxantinas aportan un amargor de fondo. El procesado posterior a la cosecha altera el cuadro por completo. Cuando la hoja se macera y se expone al aire, la polifenol oxidasa liberada por la rotura celular convierte los flavan-3-oles en teaflavinas y tearrubiginas, pigmentos de color anaranjado a rojizo. Es el grado de esa conversión lo que separa los tipos de té, y no diferencia alguna entre plantas.

El aceite extraído de las semillas se compone mayoritariamente de ácido oleico, con fracciones menores de ácidos linoleico, palmítico y esteárico, un perfil próximo al del aceite de oliva.

Una observación de toxicidad se aplica en presente y no depende de uso alguno. Las hojas y los restos de hoja contienen cafeína y teobromina en concentraciones que suponen un riesgo real de intoxicación para perros, gatos, caballos y aves domésticas, especies que metabolizan las metilxantinas con lentitud. El material vegetal seco o húmedo desechado en compostaje accesible a animales domésticos merece cuidado. Las teasaponinas de la semilla se describen igualmente como irritantes e ictiotóxicas.

Historia y Etnobotánica

La tradición china atribuía el descubrimiento de la infusión al emperador mítico Shen Nung, situado hacia el año 2737 antes de la era común, relato que pertenece al terreno de la leyenda fundacional y no al registro histórico. La documentación verificable comienza mucho después. El Cha Jing, tratado que Lu Yu compuso entre los años 760 y 780 de la era común bajo la dinastía Tang, es el texto más antiguo dedicado por entero a la planta y a su procesado, y en él ya aparecen descripciones de cultivo, recolección y clasificación de hojas. La planta figuraba también en los compendios de materia médica chinos del periodo, y la expansión del consumo por Asia Oriental acompañó a la difusión del budismo, con monjes que llevaron semillas a Japón a comienzos del siglo IX.

El contacto europeo fue tardío e indirecto. Comerciantes portugueses y holandeses trajeron el producto a Europa en el siglo XVII, pero la planta permaneció desconocida para la botánica occidental durante décadas. Engelbert Kaempfer, médico alemán al servicio de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, observó los cultivos en Japón entre 1690 y 1692 y publicó la primera descripción europea basada en observación directa. Fue sobre ese material y sobre ejemplares secos remitidos desde China que Linneo estableció Thea sinensis en la Species Plantarum, en 1753. El traslado definitivo a Camellia, propuesto por Otto Kuntze en 1887, cerró más de un siglo de inestabilidad nomenclatural.

El episodio de mayor consecuencia agronómica ocurrió en el nordeste de la India. Robert Bruce registró poblaciones silvestres de hoja ancha en Assam hacia 1823, con confirmación botánica en la década siguiente, lo que abrió el camino al establecimiento comercial del cultivo en la región a partir de 1839 bajo la Compañía Británica de las Indias Orientales. Pocos años después, entre 1848 y 1851, el botánico escocés Robert Fortune condujo a la India, por encargo de la misma compañía, miles de plantas y semillas obtenidas en China junto con trabajadores especializados, operación que rompió el monopolio chino y redibujó la geografía mundial del cultivo.

En las sociedades de origen la planta desbordó el ámbito agrícola. El ritual japonés del té, el chanoyu, formalizado por Sen no Rikyu en el siglo XVI, y las prácticas de preparación del sur de China consolidaron formas de sociabilidad que atravesaron siglos. Las hojas de plantas antiguas de Yunnan se prensaban en bloques que sirvieron de moneda de cambio a lo largo de las rutas comerciales que unían la región con el Tíbet.

Conservación

La Lista Roja de la UICN clasifica a Camellia sinensis como Datos Insuficientes, categoría DD. La contradicción aparente entre ese estatus y la omnipresencia agrícola de la especie tiene una explicación sencilla: la evaluación recae sobre las poblaciones silvestres, mal delimitadas y difíciles de separar de plantaciones antiguas asilvestradas, y no sobre la superficie cultivada, que supera los cinco millones de hectáreas en el mundo. La especie no figura en los apéndices del CITES.

Las preocupaciones reales de conservación son de otro orden. La sustitución de plantaciones tradicionales heterogéneas, originadas de semilla, por monocultivos clonales derivados de unos pocos cultivares estrechó de forma acusada la base genética del cultivo, situación que los bancos de germoplasma de China, la India y Japón tratan de compensar conservando accesiones antiguas. En Yunnan sobreviven ejemplares de gran porte y edad estimada en siglos, tratados como patrimonio biológico y en parte incluidos en áreas protegidas, aunque expuestos a la presión de recolección por el valor comercial atribuido a sus hojas. El cambio climático afecta de manera desigual a las regiones productoras, con desplazamiento de la franja altitudinal adecuada en Darjeeling, irregularidad de las estaciones en Sri Lanka y aumento de los fenómenos extremos en África Oriental.

El cuadro es más grave en otras especies del mismo género. Varias camelias de flores amarillas del sur de China y del norte de Vietnam, entre ellas C. nitidissima, ocupan hábitats restringidos, sufren recolección ilegal intensa y figuran en categorías de amenaza, y algunas especies del género constan ya como extintas en estado silvestre.

Curiosidades

  • Georg Joseph Kamel, el jesuita homenajeado en el nombre del género, murió en Manila en 1706 sin haber visto nunca una planta de té. El homenaje partió de Linneo y no guardó relación con la especie.
  • La división mundial entre las formas «cha» y «te» reproduce la geografía del comercio. Las lenguas que recibieron el producto por vía terrestre adoptaron variantes de «cha», mientras que las abastecidas por mar a través del puerto de Amoy adoptaron variantes de «te».
  • Reducir la luz que llega a la planta en las semanas previas a la recolección eleva el contenido de teanina y disminuye el de catequinas. La técnica de cubrir las plantaciones sostiene desde hace siglos la producción de los tés sombreados de Uji.
  • La cicadela Empoasca onukii es plaga en casi toda el Asia productora, pero en Taiwán su ataque se tolera de forma deliberada. La respuesta de la planta a la picadura altera el perfil de volátiles de la hoja y origina el oolong conocido como Oriental Beauty.
  • Flores y frutos de ciclos distintos conviven en la misma rama durante meses, porque la cápsula tarda casi un año en madurar y llega a término cuando la planta ya está floreciendo de nuevo.
  • El cultivar japonés Yabukita, seleccionado por Hikosaburo Sugiyama en 1908, ocupa por sí solo más del setenta por ciento de la superficie plantada de Japón, ejemplo extremo del estrechamiento genético que preocupa a los bancos de germoplasma.

Aviso: este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional de la salud. Consulte a un médico o fitoterapeuta antes de usar plantas medicinales, especialmente durante el embarazo, la lactancia o si toma medicamentos.

Referencias y Estudios Científicos

10 Referencias Citadas

Nivel de Evidencia: 🥈 Moderado

Basado en 10 referencias citadas (4 Revisadas por Pares, 1 Institucional, 5 Complementarias).

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Estudios Científicos Revisados por Pares (4)

  1. DOI2012 Chen, L.; Apostolides, Z.; Chen, Z. M. (eds.). Global Tea Breeding: Achievements, Challenges and Perspectives. Springer, Berlín. 2012. ↗
  2. DOI2020 Hazra, A.; Saha, P.; Das, A. Genetic Diversity and Breeding of Tea (Camellia sinensis L.). En: Cash Crops. Springer, Cham. 2020. ↗
  3. DOI2014 Mondal, T. K. Breeding and Biotechnology of Tea and its Wild Species. Springer India, Nueva Delhi. 2014. ↗
  4. DOI2014 Owuor, P. O.; Kamau, D. M. The Conservation of Tea Genetic Resources. Plant Genetic Resources, 12(S1), S100-S104. 2014. ↗

Fuentes Institucionales (1)

  1. GOV2007 Ming, T. L.; Bartholomew, B. Theaceae. En: Flora of China, vol. 12. Science Press y Missouri Botanical Garden Press, Pekín y San Luis. 2007. ↗

Lecturas Complementarias (5)

  1. IPNI. International Plant Names Index: Camellia sinensis (L.) Kuntze, registro 828548-1. Royal Botanic Gardens Kew, Harvard University Herbaria y Australian National Botanic Gardens. ↗
  2. Kuntze, O. Revisio Generum Plantarum, vol. 1. Arthur Felix, Leipzig. 1891. ↗
  3. Linneo, C. Species Plantarum, vol. 1, p. 515. Laurentius Salvius, Estocolmo. 1753. ↗
  4. POWO. Plants of the World Online: Camellia sinensis (L.) Kuntze. Royal Botanic Gardens, Kew. ↗
  5. Royal Botanic Gardens, Kew. Tea Plant: Camellia sinensis. Kew Science, Plant Profiles. ↗
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